Por Subdepartamento de Vinculación con el Medio. Departamento de Atención de Usuarios.
La Seguridad y Salud en el trabajo en Chile ha experimentado avances importantes en los últimos años, impulsados por la necesidad de fortalecer la prevención de riesgos laborales y actualizar el marco normativo vigente. En este contexto, surge el Decreto Supremo 44 (DS44), una normativa orientada a regular la gestión preventiva de riesgos dentro de las organizaciones y a reforzar el enfoque preventivo en los lugares de trabajo.
Este decreto responde a la necesidad de modernizar la regulación existente y establecer lineamientos más claros para la identificación, evaluación y control de los riesgos laborales. Su elaboración busca promover una gestión preventiva más sistemática y alineada con estándares actuales en materia de seguridad y salud laboral. De esta manera, el DS44 establece disposiciones destinadas a fortalecer la planificación preventiva y orientar a las organizaciones en la implementación de medidas que contribuyan a entornos laborales más seguros y saludables.
La relevancia de avanzar en este tipo de regulaciones también se refleja en la magnitud del sistema de seguridad laboral en el país. De acuerdo con datos de la Superintendencia de Seguridad Social, “más de 7,2 millones de personas trabajadoras estuvieron protegidas en 2024 por el seguro social contra riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, lo que equivale aproximadamente al 78% de la fuerza laboral ocupada en Chile”. Estas cifras evidencian la importancia de seguir fortaleciendo las políticas de prevención y de asegurar la protección de las y los trabajadores frente a los riesgos laborales.
A ello, se suma que “durante 2024, se registraron 199.874 accidentes del trabajo y de trayecto en el país. Si bien esta cifra representa una disminución de 4,3% en comparación con el año anterior”, los datos muestran que aún existen desafíos importantes en materia de prevención y que es necesario continuar reforzando las acciones orientadas a reducir estos eventos.
En este escenario, el Instituto de Seguridad Laboral, como organismo administrador del Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, cumple un rol esencial en el apoyo a las entidades empleadoras frente a la implementación de estos nuevos estándares. Considerando que muchas organizaciones deben desarrollar y aplicar normativas de prevención, el acompañamiento técnico y la orientación desde el Estado resultan fundamentales para facilitar este proceso y fortalecer la gestión preventiva.
Uno de los aspectos más relevantes del Decreto 44 es que refuerza la responsabilidad del empleador en la gestión de los riesgos laborales, pero al mismo tiempo promueve la participación activa de las y los trabajadores. La prevención efectiva no puede construirse de manera unilateral: requiere diálogo, formación y compromiso de todos quienes participan en el mundo del trabajo. En este sentido, los comités paritarios, las instancias de capacitación y los mecanismos de reporte de riesgos adquieren un rol especialmente relevante.
Para el Instituto de Seguridad Laboral, la implementación de este decreto también implica fortalecer los procesos de asesoría técnica, capacitación y acompañamiento territorial. La prevención no se limita a normas escritas, se construye en la práctica cotidiana de las organizaciones, a partir de la identificación de los riesgos propios de cada actividad y de la adopción de medidas concretas que protejan la vida y la salud de las personas.
Asimismo, este nuevo marco normativo se alinea con tendencias internacionales que promueven sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo más integrales y basados en la mejora continua. Esto permite que Chile avance hacia estándares más modernos, donde la prevención se integre a la gestión general de las organizaciones y no sea vista únicamente como una obligación formal.
El desafío ahora es su implementación. El DS44 no solo implica ajustes administrativos, sino también un cambio cultural que sitúe la prevención como un valor central en el mundo laboral. Reconocer que el bienestar de las y los trabajadores es un componente esencial del desarrollo productivo es parte fundamental de este proceso.
En este camino, el Instituto de Seguridad Laboral se compromete a continuar apoyando a las entidades empleadoras y a las personas trabajadoras, con el objetivo de fortalecer una cultura preventiva que permita reducir accidentes, prevenir enfermedades profesionales y avanzar hacia espacios laborales cada vez más seguros.