Guía metodológica para laIncorporación de la Perspectiva de Género en Seguridad y Salud en el Trabajo
Una herramienta del Instituto de Seguridad Laboral, elaborada por el Departamento de Estudios, que orienta la incorporación del enfoque de género en la gestión del seguro de la Ley 16.744, con recomendaciones prácticas para la cobertura preventiva, médica y económica, la atención usuaria y la generación de estudios.
Sobre esta guía
La Guía Metodológica para la Incorporación de la Perspectiva de Género en Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) es producto del diagnóstico institucional 2024, desarrollado por el Departamento de Estudios en el marco de la Medida N°8 del Programa de Mejoramiento de la Gestión (PMG) de Género. Su objetivo es orientar al funcionariado del ISL, a los centros médicos en convenio y a los equipos colaboradores en la implementación de este enfoque en la gestión del seguro y en el otorgamiento de la cobertura de la Ley 16.744.
La perspectiva de género no debe entenderse como una ideología, sino como una herramienta analítica que permite detectar desigualdades, prevenir discriminaciones y orientar decisiones para mejorar la pertinencia, calidad y equidad de la cobertura del Instituto. Su implementación es progresiva y se aplica a todos los niveles jerárquicos y unidades funcionales del ISL, incluyendo la cobertura preventiva, médica y económica, la atención usuaria, los registros institucionales y el área de estudios.
Este documento tiene carácter orientador: no sustituye la normativa vigente ni crea obligaciones fuera de las establecidas por la ley y los contratos, sino que complementa los instrumentos institucionales existentes, en coherencia con la Política Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo 2024–2028 y el Decreto Supremo N°44.
Preguntas frecuentes
Dudas habituales sobre la perspectiva de género en Seguridad y Salud en el Trabajo.
¿Cómo se relaciona la perspectiva de género con la Seguridad y Salud en el Trabajo?
Tiene relación con la forma en que las condiciones y organización del trabajo, las tareas, los roles sociales y los riesgos asociados, pueden afectar de manera diferenciada a mujeres, hombres y diversidades sexogenéricas.
Por ejemplo, ciertos riesgos pueden quedar invisibilizados si se asume que todas las personas trabajan en las mismas condiciones o se exponen de la misma forma a estos.
¿La perspectiva de género en SST se refiere solo a mujeres?
No. Si bien permite visibilizar desigualdades que históricamente han afectado a las mujeres, la perspectiva de género también permite comprender cómo ciertos roles, estereotipos y expectativas sociales pueden afectar también a hombres y a personas de las diversidades sexogenéricas.
En ese sentido, incorporar esta perspectiva no busca beneficiar solo a un grupo, sino reconocer distintas experiencias, necesidades y barreras que pueden incidir en la seguridad, salud y acceso a la cobertura de la población trabajadora.
¿Qué significa mirar los accidentes y enfermedades profesionales con perspectiva de género?
Significa observar que los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales no se presentan de manera homogénea en toda la población trabajadora.
Las tareas que realizan las personas, los sectores en que se desempeñan, la organización del trabajo y los roles de género, pueden influir en sus formas de exposición y en los daños a la salud que pueden experimentar.
Mirar esta información con perspectiva de género permite identificar patrones, necesidades preventivas y posibles situaciones que podrían quedar invisibilizadas desde una mirada general o "neutral".
¿Qué riesgos o necesidades pueden quedar invisibilizados si no se incorpora esta mirada?
Pueden quedar menos visibles algunos riesgos que afectan especialmente a mujeres o que se asocian a sectores y tareas feminizadas, como el cuidado, la limpieza o la atención de público. En estos ámbitos, suelen subestimarse riesgos psicosociales, situaciones de acoso, doble presencia, movimientos repetitivos y condiciones vinculadas a ciclos vitales como menstruación, embarazo, lactancia o climaterio.
También pueden quedar invisibilizadas prácticas que afectan a los hombres, como la normalización de la exposición al riesgo, el no reporte de incidentes, la dificultad para pedir apoyo, el uso inadecuado de Elementos de Protección Personal o la falta de medidas para resguardar su salud reproductiva, especialmente cuando estas conductas se asocian a ciertas expectativas de masculinidad, como "ser fuerte", "demostrar valentía y hombría".
En el caso de las personas de las diversidades sexogenéricas, pueden quedar invisibilizadas barreras vinculadas al trato, el reconocimiento de la identidad de género, la existencia de espacios seguros y no discriminatorios, o situaciones de acoso y violencia que pueden afectar su experiencia en el trabajo.
¿Por qué no basta con tratar a todas las personas de la misma manera?
Porque tratar a todas las personas exactamente igual no siempre permite responder adecuadamente a sus distintas realidades, necesidades o barreras.
En SST, las personas pueden estar expuestas a riesgos de manera diferente según sus condiciones de empleo, sector productivo, responsabilidades de cuidado, características biológicas, identidad de género, edad, situación migratoria u otros factores.
La perspectiva de género permite reconocer esas diferencias para fortalecer respuestas más pertinentes y efectivas.
¿Cómo puede aportar la Guía al quehacer del funcionariado ISL?
La Guía puede utilizarse como una herramienta de consulta para revisar y orientar materiales, registros, procesos de atención, capacitaciones, estudios y/o acciones preventivas.
También puede ayudar a identificar si se están considerando las distintas realidades de la población trabajadora, si existen barreras de acceso a los derechos que otorga el seguro, o si hay riesgos y necesidades de seguridad y salud laboral que podrían estar quedando fuera de las consideraciones habituales.
¿Tiene pertinencia incorporar el enfoque de género en formularios y registros administrativos para la gestión de la cobertura económica del seguro?
Sí. En efecto, aun cuando no tenga un carácter directamente vinculante ni obligatorio para solicitar determinadas prestaciones, el incorporar variables de sexo, identidad de género y otras relevantes (edad, nacionalidad, estado civil, etc.), son útiles para analizar y monitorear diferencias en el acceso y otorgamiento de pagos y subsidios, lo que permite ampliar la mirada respecto a la forma en que se concede este derecho.
¿Qué pasa si tengo dudas o no comparto ciertos contenidos de la Guía?
Es esperable que la incorporación de nuevas perspectivas genere dudas, distintas opiniones e incluso resistencias. La Guía no constituye un mandato que debe aplicar el funcionariado, sino una herramienta técnica que otorga recomendaciones para mejorar la pertinencia y equidad de gestión del ISL.
Como institución pública, el ISL debe responder a una población trabajadora diversa y avanzar en el cumplimiento de los compromisos del Estado en materia de igualdad, no discriminación y Seguridad y Salud en el Trabajo.