La evaluación de incapacidad permanente es el proceso mediante el cual se determina el porcentaje de pérdida de capacidad de una persona trabajadora debido a secuelas derivadas de un accidente del trabajo o una enfermedad profesional.

Esta evaluación corresponde cuando el profesional de salud tratante determina que las secuelas son permanentes o definitivas, o cuando se cumplen 104 semanas de tratamiento médico, según corresponda.

El porcentaje de incapacidad que se determine permitirá establecer si la persona trabajadora tiene derecho a las prestaciones económicas contempladas en la Ley 16.744.