Cuando, producto de las secuelas de un accidente del trabajo o una enfermedad profesional, la persona trabajadora presenta dificultades para realizar las actividades de la vida diaria en su domicilio, el ISL puede implementar distintas medidas destinadas a favorecer la recuperación de su autonomía, en la medida que sea posible.

Para ello, los equipos de salud y gestión social del ISL entregarán orientación y acompañamiento durante el proceso, informando los pasos y antecedentes necesarios para evaluar e implementar las medidas que correspondan.

Dependiendo de las necesidades de cada persona, estas medidas pueden considerar la incorporación de elementos de apoyo, como rampas o barras de sujeción, entre otras adaptaciones. En situaciones que requieran intervenciones de mayor envergadura, profesionales del ISL brindarán orientación para la presentación de los antecedentes necesarios y la gestión de los apoyos que correspondan.