Sí. Si la condición de salud asociada a las secuelas de un accidente del trabajo o una enfermedad profesional se agrava con el tiempo, se puede solicitar una reevaluación del porcentaje de incapacidad permanente.
Asimismo, el ISL puede gestionar de oficio la revisión del grado de incapacidad durante los primeros ocho años, con el objetivo de determinar si se han producido cambios en la condición de salud que impliquen una modificación del porcentaje de incapacidad previamente establecido.