Los hospitales públicos forman parte de los centros de salud en convenio con el ISL. Por lo tanto, las atenciones de salud recibidas a causa de un accidente del trabajo o de trayecto se encuentran cubiertas, cuando corresponda.

Para gestionar esta cobertura, es fundamental que la persona trabajadora, la entidad empleadora o cualquier persona que tenga conocimiento del accidente presente la Denuncia Individual de Accidente del Trabajo (DIAT). Esto permite que el ISL tome conocimiento del caso, realice el proceso de calificación y gestione la atención médica que corresponda.

Si el hospital determina que no cuenta con la capacidad necesaria para otorgar la atención requerida de acuerdo con el diagnóstico laboral, deberá coordinar con los profesionales del ISL en la región la gestión del traslado a otro centro de salud. Del mismo modo, el ISL podrá gestionar un traslado cuando, luego de analizar los antecedentes médicos, determine que corresponde continuar la atención en otro establecimiento.

Si la persona ya fue dada de alta del hospital, puede comunicarse con el ISL o acudir a la sucursal más cercana, presentar los antecedentes clínicos disponibles y solicitar la continuidad de la atención médica. El ISL evaluará el caso y, cuando corresponda, determinará el centro de salud en convenio más adecuado para dar continuidad al tratamiento.